La idea rectora del proyecto, era rehabilitar el edificio de talleres de la antigua Lonja del Pescado de Alicante para sala de exposiciones, respetando la composición arquitectónica y manteniendo la estructura de madera como contenedor válido de los usos pretendidos. Se construyó una pérgola metálica que cubre el acceso al hall, concebida como un doble entramado metálico inspirado en Mondrián, al igual que la antesala.
Finalmente, entre la Lonja y el edificio de almacenes y talleres se proyectó un paso cubierto que los comunica.