Se empezó por apuntalar el inmueble y dotarlo de seguridad. Se consolidaron cimientos inyectando hormigón especial con sistema Jet-Grouting y se hicieron pilotes de cosido. Gran trabajo el de recomposición, limpieza y rejuntado en las fábricas, arcos y dinteles, y en la reconstrucción de la estructura de madera. La escalera noble necesitó refuerzo en bóvedas, las demás fueron reconstruidas casi por completo. La teja árabe y la cúpula restaurada, lo más destacado de la cubierta. Baldosas de mármol y revestimientos también siguen modelo original.
La intervención también alcanzó a ornamentación, carpintería de madera y llagueado de fachada principal, así como acristalamientos y carpintería interior.
Para no olvidar la funcionalidad que se busca, los salones se mantuvieron diáfanos revistiendo paredes con estuco un poco más claro que en fachada, para dar luminosidad. Los techos combinan madera y bovedilla de ladrillo.