El edificio estaba en un importante estado de abandono y semi-ruina, fundamentalmente por el desuso, expolio y vandalismo sufrido durante años.
No obstante el inicio del expediente de declaración de Monumento Histórico Artístico del edificio, precipitó favorablemente la decisión de consolidar el proyecto.
Antes de su abandono el edificio había tenido diversos usos, tales como hospital, vivienda y sede de un banco. Cada una de esas utilidades ha dejado huella, y por desgracia, no todas deseables.
El edificio tiene las siguientes dependencias y servicios:
- Vestíbulo general
- Sala de lectura
- Sección administrativa, con despachos de dirección y secretaría
- Sala de conferencias
- Salas de lectura especializada
- Depósito de libros
- Caja fuerte para documentos singulares
- Aseos